La Villa de La Redondela remonta sus orígenes a tiempos
de la dominación fenicia. Desde su conquista cristiana a los
árabes a mediados del siglo XIII, su destino fue parejo a las
villas de Ayamonte y Lepe, como tierras de señorío, formando
parte de los Guzmanes de Niebla. A partir del siglo XVI pasa
a formar parte del Marquesado de Ayamonte y, desde mediados
del XVII, al Marquesado de Astorga. Esta situación se mantendría
hasta la abolición de los señoríos en el primer tercio del siglo
XIX.

La Redondela, con una rica agricultura y actividades pesqueras,
conformó un núcleo de población notable hasta finales del siglo
XVIII. A partir de aquí, los canales navegables se estrechan,
debido a procesos de erosión natural que ciegan, poco a poco,
el Canal de la Tuta y su salida al mar, especialmente después
del terremoto de Lisboa de 1755. Este hecho supuso un duro golpe
para la población que perdió hombres y riquezas.

En 1845,
La Redondela es un municipio eminentemente agrícola que "produce
muchos higos, poco trigo y semillas; hay ganado cabrío y caza
de conejos y perdices" (Madoz,1845). "La agricultura se alternaba
con las faenas de almadraba del atún en su temporada y con actividades
de la pesca artesanal"(Jurado Almonte, 1995).
Poco a poco, La Redondela comienza a perder importancia económica,
política y social, con un descenso importante de sus efectivos
humanos. Así, en 1845 sólo reunía 473 habitantes.

En el año 1882, dada la precariedad de su desarrollo económico
y las deudas municipales, solicita la intervención de la recién
creada Diputación Provincial a fin de buscar soluciones para
el saneamiento de su economía. Fue entonces, en el año 1887
cuando se establece un acuerdo tripartito(1) entre la Diputación,
el Ayuntamiento de Isla Cristina y el propio de La Redondela,
produciéndose la anexión de todo el municipio al de Isla Cristina.
Economía
Es un pueblo eminentemente agrícola, con una población de
1300 habitantes. Su principal fuente de riqueza es el fresón,
al que dedica el 60% de su término cultivable. El resto está dedicado
al cultivo del naranjo, frutas tropicales, como mango, aguacate,
caqui, etc., también el higo, el cereal y los productos de huerta.
Otro índice económico de gran importancia es el de la construcción,
con una elevada tasa de empleo. La alimentación y los servicios,
junto con los dos talleres de carpintería metálica, cierran el
tejido productivo de una de las localidades con más alto índice
de nivel de vida y más baja tasa de desempleados de la provincia.

Fiestas.
La Redondela se vuelca principalmente
en tres grandes celebraciones: La Festividad del Huerto, el Domingo
de Resurrección; La Romería en honor de la Virgen de la Esperanza,
el último Domingo de Junio y Las Fiestas Patronales, el segundo
Domingo de Agosto.

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